¿Por qué abrir los datos por defecto? Porque la información es un bien público

Artículo adaptado del blog de Sunlight Foundation

Uno de los principios básicos para que los gobiernos desarrollen una política de datos abiertos es “instaurar el open data por defecto”.

Es decir,  los gobiernos deberían ser proactivos a la hora de proporcionar acceso a la información que recopilan y producen, a no ser que haya una razón muy clara para no hacerlo -como podría ser un caso de seguridad nacional, como contempla la Ley de Transparencia, en el caso de España-.

Infografía de la fusión de los movimientos open data y derecho de acceso a la información.

Infografía de la fusión de los movimientos open data y derecho de acceso a la información. Image: justgrimes/Flickr

¿Por qué deberíamos establecer open data por defecto?

Por la misma razón por la que no se limita andar por la calle, o usar los servicios de la Policía o los bomberos. La información es un bien público por excelencia, en tanto en cuanto no se agota cuando la gente lo consume.

Más bien ocurre lo contrario: cuanta más gente utiliza los datos del Gobierno, aportan más valor a todos.

Un ejemplo podría ser el uso de los datos de los niveles de contaminación del aire que recopilan los ayuntamientos. La ONG Ecologistas en Acción publica un informe anual de calidad del aire con esos datos -cuya recopilación es un gran esfuerzo ya que no son directamente accesibles-.

Fiscalización del Gobierno

Para los las personas que fiscalizan el trabajo del Gobierno, tanto en periodismo como en otros campos, los datos gubernamentales suponen una herramienta pública para vigilar la corrupción, favoritismos o ineficiencia.

Es el bien público que se desprende de la transparencia: cuando los cargos públicos saben que están siendo observados, son menos propensos a actuar de manera ilegal o poco ética.

Servicio público sin ánimo de lucro

Para los proveedores de servicios públicos, los datos gubernamentales permiten mejorar la calidad de sus políticas y dan a las organizaciones la oportunidad de visualizar viejos problemas con una nueva perspectiva creativa sin tener que pensar en exceso.

El open data fomenta la colaboración y la remezcla para innovar y no construir desde cero cada vez. En lugar de recopilar datos por su cuenta, las organizaciones pueden visualizar la relación de los distintos problemas sociales con los datos abiertos ya disponibles.

Por ejemplo, se pueden relacionar los niveles de pobreza con la disponibilidad de transporte y los programas de capacitación laboral para crear nuevas iniciativas y estrategias para el desempleo.

Mejora de las políticas públicas

Para las personas que examinan las políticas públicas, los datos oficiales permiten hacer recomendaciones precisas y factibles de esas políticas basadas en análisis de datos.

Cuando un gobierno facilita el acceso a datos importantes se incrementa la capacidad de los think tank, las instituciones académicas y las organizaciones de la sociedad civil para ofrecer una visión más comprensible de los problemas locales.

Open data y la ciudadanía

Para la ciudadanía los datos abiertos pueden proporcionar nuevos modos de influir en los poderes públicos.

En Estados Unidos existe una iniciativa de la Casa Blanca, el Project Open Data, que es un repositorio público de datos en GitHub donde cualquier persona con conocimientos de desarrollo informático puede revisar y mejorar el código y contribuir a las políticas de open data.

Desde el punto de vista empresarial, el open data es una nueva fuente que proporciona herramientas más ágiles a las organizaciones para identificar y aprovechar nuevas oportunidades empresariales.

Beneficios del open data para el Gobierno

Los gobiernos se benefician indirectamente de los diferentes usos de la apertura de datos a través de la mejora de la experiencia de los ciudadanos, la existencia de un mayor control, la mejora de la prestación de servicios públicos a través del crowdsourcing y el desarrollo económico.

Si por ejemplo existiera una herramienta en la que los ciudadanos proporcionen datos a un ayuntamiento, de una acera está en mal estado o de un escape de agua, los poderes públicos se beneficiarían de ese flujo bidireccional de información conociendo de primera mano dónde actuar y la ciudadanía podría interactuar directamente con las instituciones.

Aunque aún es complicado extender este tipo de innovaciones, son vías con las que los gobiernos pueden ser más eficaces, eficientes y cercanos a la ciudadanía para la que trabajan.

Open data

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